Así fue el concierto de Andrés Obregón en Teatro Diana
San Valentín es un día de emociones a flor de piel, y en el Teatro Diana, Andrés Obregón supo cómo hacerlas brillar. No fue solo un concierto, fue una noche para quienes creen en el amor en todas sus formas: el que se canta, el que se recuerda y el que se siente en lo más profundo del pecho.
Desde el primer acorde, Andrés convirtió el escenario en un espacio íntimo, como si en lugar de un teatro estuviera tocando en la sala de su casa, rodeado de amigos. Entre canciones y anécdotas, compartió historias de fogatas, de encuentros y despedidas, de esos momentos que quedan grabados y terminan convirtiéndose en canciones.
Fue un abrazo sonoro. Con su voz cálida y letras que duelen y sanan a la vez, el guanajuatense hizo que cada persona en la sala se sintiera parte de algo especial. Porque más allá de la fecha, lo que realmente quedó claro es que su música es el tipo de compañía que hace bien al corazón.