La Colombiana regresó a México con su tour mundial “Las mujeres ya no lloran”
Tras sus conciertos en Monterrey y Guadalajara, la colombiana llegó a la capital mexicana con gran expectación. Desde el anuncio de sus presentaciones en el Estadio GNP Seguros, los boletos se agotaron rápidamente, logrando un récord con siete fechas en el recinto. La tercera noche del tour en México no fue la excepción y el estadio comenzó a llenarse desde temprano, ya que se había anunciado que el espectáculo iniciaría puntualmente
A las 8:56 p.m., las luces se apagaron y Shakira hizo una entrada espectacular desfilando entre el público hasta llegar al escenario. Los gritos ensordecedores la acompañaron en este recorrido, marcando el inicio de una noche llena de energía y emoción. La producción fue impresionante: una pantalla rectangular como telón de fondo, una extensa pasarela y un gran equipo de músicos y bailarines crearon la atmósfera perfecta para su regreso a los escenarios.
El show comenzó con “La Fuerte”, seguida de “Girl Like Me”, su colaboración con Black Eyed Peas. Desde el primer momento, el público se contagió de la energía de la cantante, cantando y bailando sin cesar. Uno de los primeros momentos memorables fue con “Las de la Intuición”, que, a pesar de ser una versión más corta, fue coreada con fuerza por los asistentes. Posteriormente, con “Estoy Aquí”, Shakira llevó a su audiencia a un viaje en el tiempo.
El espectáculo destacó por su performance y narrativas visuales. Un gran momento de la noche llegó con “Te Felicito”, donde la artista escenificó la reparación de un robot que, tras varios intentos, no logró mejorar. Con tonos rosados y una coreografía vibrante, la interpretación de este tema se convirtió en uno de los instantes más impactantes. Los visuales acompañaron cada transición de vestuario, construyendo la historia de los últimos cuatro años de su vida.
Para los fans más exigentes, Shakira ofreció un momento especial al tomar la guitarra eléctrica y demostrar su talento instrumental, evocando su esencia de los inicios. Durante más de dos horas, la cantante hizo un recorrido por sus mayores éxitos, incluyendo “Hips Don’t Lie”, “Chantaje”, “Monotonía”, “Addicted to You”, “Loca”, “Soltera”, “Cómo, Dónde y Cuándo” y “Ojos Así”. Uno de los instantes más esperados de la noche llegó con “Antología”. “Cuando estaba planeando esta gira me preguntaba qué querían escuchar, y me dijeron que querían esta canción… y yo les doy lo que me pidan”, expresó Shakira antes de interpretar esta balada de forma fiel a la versión original. En la recta final, la artista desplegó su característico talento para el baile con temas como “Te Aviso, Te Anuncio”, “Ciega, Sordomuda”, “El Jefe” y “Suerte (Whenever, Wherever)”.
El regreso de Shakira a los escenarios se sintió vibrante, con una puesta en escena impecable, coreografías dinámicas y una actitud radiante. Aún le quedan cuatro fechas en México, y aunque las entradas están agotadas, Ticketmaster libera algunas horas antes del espectáculo. El público salió satisfecho y emocionado después de esta experiencia llena de música y energía. Las luces LED en las pulseras del público añadieron un detalle inmersivo, resaltando la conexión entre la artista y sus fans. Sin duda, Shakira continúa reafirmando su legado como un ícono de la música latina.